Con los Ojos bien Abiertos. Cien años de Fotografía Leica

Espacio Fundación Telefónica. Calle Fuencarral, 3 – 3ª Planta, Madrid

“Una la levanta, aprieta el obturador y nadie se da cuenta. Con una cámara más grande no sería posible”, asegura la fotógrafa de prensa Barbara Klemm quien ha trabajado para el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung durante 45 años. “La cámara permitía fotografiar objetos en movimiento, -añade Jürgen Schadeberg (fotógrafo y cineasta aleman)- y en condiciones de luz delicadas”, apunta.

Al fin, una exposición que trata de una de las herramientas más potentes para desarrollar el trabajo gráfico “profesional y amateur” durante el siglo XX. La Leica no fue ni es una cámara de primera toma, es decir, no todos los fotógrafos contaban con una pero sí los componentes de la agencia Magnum en su mayoría, a quienes recordamos vivamente en detrimento de los demás profesionales. La “Leica 0”, una de las que sólo se fabricaron 25 unidades en 1923, llegó a alcanzar el precio de 2,160.000 euros. Como fotógrafa profesional, sueño con una cámara Leica, a pesar de que mis fotografías más interesantes han sido capturadas por una Canon.

En todo caso, esta exposición fascinante se puede ver una, dos y cuatropecientas veces -es gratis- hasta el 10 de septiembre de 2017.

Hans Michael Koetzle, una autoridad mundial en la historia de la fotografía, escritor, crítico y redactor jefe de la revista Leica World, nos ofrece todo un viaje a través de la fotografía documental. “Lo que me fascina es la humanidad que reflejan estas obras- advierte- y los fotógrafos que trabajaron con estas cámaras siempre quisieron reflejar una posición moral”, afirma el comisario de la exposición.

El artífice de todo esto fue Oskar Barnak, un mecánico de la casa Leizt quien creó en 1914 el primer modelo de esta cámara compacta.

Estas son las primeras imágenes capturadas con la Leica 0:

 

Eisenmarkt- Weztlar 1913-Oskar Barnack

 

Inundación en Wetzlar- Oscar Barnack 1920

La exposición se estructura en varios apartados como ‘Leica y la “Neues Sehen” (Nueva Visión)‘ donde se desarrolla la idea de que la ligera y siempre dispuesta Leica, fue fundamental en la creación de un nuevo lenguaje visual; ‘Fotoperiodismo‘, y es que la nueva cámara permitía hacer una foto detrás de otra, rápidamente, lo cual jugaba a favor del recién nacido género del reportaje; ‘Fotografía subjetiva‘, ahora cualquier amateur experimentado podría también crear fotografías artísticas; ‘Fotografía humanista‘, el universo urbano como escenario, la vida cotidiana como representación teatral; ‘La nueva fotografía en color‘, ya en los años 40 el fotógrafo danés Keld Helmer-Petersen había capturado el mundo de lo cotidiano en color con una Leica; ‘La fotografía de moda y la cámara Leica‘, las características especiales de la Leica M favorecieron la estética que adquirió la fotografía de moda: un grano muy grueso, luz natural y el impulso para salir del tradicional estudio; o la ‘Fotografía de autor‘ con distintas clases de creadores que utilizaron diferentes recursos.

A través de la obra de autores como Cartier BressonPaul WolffBruce DavidsonCapa o Robert Frank, y de documentos que dan cuenta del proceso de desarrollo y construcción llevados a cabo por su inventor Oskar Barnack, esta exposición pretende ser un homenaje a una tecnología que cambió el modo en que vemos el mundo. Una revolución similar a la que vivimos hoy con el uso masivo de los smartphones.

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